¿Cómo elegir un buen cuento para niños?

Seguramente esa es la pregunta más común que los padres se hacen pues cada niño es diferente, tienen sus propios gustos, sus preguntas, sus formas de lectura…etc.

La verdad es que no existe una receta que conteste esa preguntar pero te daremos algunos tips y consejos que seguramente te ayudarán.

 

1. Lee el libro, panorámicamente

A medida que lees la descripción de las vitaminas en una caja de cereal, puedes usar tus propios criterios. De hecho no compras la caja de cereales sólo porque es más colorida o tiene un personaje de Walt Disney. Revisas cuestiones un poco más profundas; de esa manera funciona con los libros para niños. No compres el primero que te ofrecen, pregunta algunas cosas básicas como:

a) ¿Quién firma?

No es lo mismo que comprar una novela de Saramago o un “escritor fantasma”. El mercado está lleno de libros para niños firmados por las multinacionales. Un verdadero escritor de libros para niños asegura por escrito con su firma.

b) ¿Quién es el ilustrador?

En los libros que poseen imágenes, la ilustración es tan válida como el idioma del texto. Aprender a diferenciar “dibujos” de una ilustración con carácter y estilo propio. (En este caso también, la firma de un ilustrador es una garantía de que alguien está detrás de este trabajo.) Recuerda que estás educando los ojos de un niño. Cuidado con los estereotipos.

c) ¿Es la versión original o es una adaptación?

En el caso de los cuentos de hadas, las historias provienen de la tradición oral, pero los clásicos, deben decir que es una adaptación o una versión original. Es diferente de la lectura de la Caperucita Roja de Perrault o de los hermanos Grimm. Ten cuidado también con novelas simplificadas. Alicia en el país de las maravillas , Pinocho, Peter Pan y Wendy , son novelas complejas y bellas y deben ser leído en su tiempo.

d) ¿Qué edad sugiere la lectura?

La mayoría de los editores ofrecen sugerencias de edad. Ten en cuenta estas recomendaciones.

2. Involucrar a los niños en la investigación

Lleva a tus hijos a las bibliotecas públicas y librerías. Lee con ellos y realiza un proceso de crecimiento como lector. En la medida en que un niño tiene contacto con la literatura de calidad, se refinará su sensibilidad y cada vez será más exigente. No siempre lo que es más fácil, lo que está de moda o lo que está en la lista de los “más vendido” es lo mejor.

3. No se debe confundir una obra literaria con un libro de texto

A medida que buscamos dar mucho más que enseñanzas explícitas al leer una novela deberías de acercar a tus hijos en la literatura enseñanza moral. La literatura se mueve en la esfera simbólica, así que ten mucho cuidado con los mensajes explícitos y la moral evidente. El mercado está lleno de libros para niños que “se disfrazan” – bajo el título de “historia”.

La literatura no tiene la intención de explicar los valores, las letras del alfabeto, reglas de cortesía o mensajes ambientales. Lee entre líneas y no elijas un libro sólo por su temática, sino por su forma y la manera en que un autor construye una voz y propio mundo.

Sé cuidadoso de este lenguaje pseudoinfantil, llena de diminutivos y de historias de luz , donde los protagonistas son tan perfectos como osos de peluche. Cuando se lee la literatura para un niño, dejarse tocar por el lenguaje cifrado y misterioso de libros. Todo lo demás vendrá después, para encontrar historias adecuadas para tus hijos, Recomendamos visitar el siguiente enlace.